RECOMENDACIONES DEL ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES ANTE LA EMERGENCIA SANITARIA

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En virtud de la ampliación, establecida mediante el Decreto de Necesidad y
Urgencia Nº 260, de fecha 12 de marzo de 2020, de la emergencia pública en materia sanitaria que fuera dispuesta
oportunamente por la Ley Nº 27.541.
Cabe destacar que la Ley Nº 26.522 considera a la actividad desarrollada por los servicios de comunicación
audiovisual una actividad de interés público, de carácter fundamental para el desarrollo sociocultural de la población
y en la que el Estado debe salvaguardar el derecho a la información, a la participación, preservación y desarrollo del
Estado de Derecho, así como los valores de la libertad de expresión.
En atención a lo señalado precedentemente y considerando las recomendaciones de la Organización Panamericana
de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto del tratamiento de los temas
vinculados con la pandemia del coronavirus, que afecta a gran parte de la población mundial, es relevante efectuar
algunas puntualizaciones al respecto.
Asimismo debe tenerse presente que el artículo 3º de la Ley Nº 26.522, al establecer los objetivos para los servicios
de comunicación audiovisual y sus contenidos incorporó entre ellos “La actuación de los medios de comunicación
en base a principios éticos”.

En tal sentido debe apelarse a la responsabilidad ética y social de los medios de comunicación en el tratamiento de
esta crisis. Por ello, el ENACOM considera oportuno formular algunas recomendaciones en virtud de promover
buenas prácticas en el abordaje de la temática.
Los desafíos de la comunicación ante un caso de emergencia de salud pública son:
Tener en cuenta que la desinformación y el miedo colectivo constituyen factores tan peligrosos como la
misma enfermedad.

Emitir información veraz y oportuna, realizando un chequeo de las fuentes antes de dar a conocer cifras de
enfermos, falta de suministros, síntomas y formas de prevención, entre otros.

La información debe apuntar siempre a mantener informada a la audiencia de manera correcta y objetiva,
evitando generar sensacionalismo, dando a conocer aspectos preventivos y emitiendo los comunicados
oficiales al respecto.

En el caso de los noticieros y programas informativos es necesario que la audiencia pueda distinguir entre la
información en “vivo” y la que proviene de archivo o de material ya emitido, a fin de evitar la confusión. De
acuerdo con la Resolución 1478/13, es obligación conocer la temporalidad de los contenidos que se emiten.

Evitar que el suministro de las noticias conlleve a situaciones de estigmatización o discriminación por
nacionalidad, origen étnico o social, etario, como de género o de cualquier tipo.

Acreditar debidamente la idoneidad y competencia profesional de los invitados que recomienden o brinden
información como profesionales en materia de salud. Recordar la obligación de incluir los datos de la
matrícula profesional de los intervinientes, en los términos de la Ley 25.926 de temas relacionados con la
salud.

La utilización de zócalos y placas deben corresponderse con la información y las imágenes que se emiten al
momento de la utilización del recurso gráfico, a fin de evitar una lectura incorrecta de los temas que se tratan
o inducir a conclusiones falsas o erróneas por parte del público.

Observar y citar la información oficial suministrada por los organismos públicos responsables. En este caso
en materia de protocolos y recomendaciones elaborados por el Ministerio de Salud o las respectivas
autoridades según corresponda.

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